50. Así lo hicieron todos los hijos de Israel. Esto se refiere principalmente a la matanza del cordero pascual con sus adjuntos, aunque no niego que también se haga alusión a las otras circunstancias que asisten a su repentina partida. Pero no es tanto su prontitud y prontitud lo que se alaba, como el maravilloso poder de Dios para moldear sus corazones y dirigir sus manos, de modo que, en la oscuridad de la noche, en medio de las más grandes perturbaciones, con precipitada precipitación, con nada bien preparado, eran tan activos y diestros. Mientras tanto, Moisés concluye, por la obediencia de la gente, que nada se hizo sin el mandato y la guía de Dios; de donde es más claro que Él fue el único autor de su liberación.

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