¡Ay de vosotros, etc.! Ay de los que desean el día del Señor. ¿Y por qué? Para ti será el día del Señor, etc. Los infieles se burlaron de las palabras de los profetas cuando les dijeron que el día del Señor estaba cerca; y por un principio de incredulidad expresó el deseo de ver este día, para que pudieran estar convencidos de la verdad de tales predicciones por demostraciones oculares. Amós prosigue en términos muy enérgicos para informarles que este día no sería deseable para ellos en ningún sentido, ya que estaría acompañado de terrores y males extremos.