Verso Génesis 23:8. Ruega por mí a Efron... Abraham ya había visto la cueva y el campo, y al descubrir a quién pertenecían y que iban a responder a su propósito, llegó a la puerta de Hebrón, donde los ancianos del pueblo se sentaban para administrar justicia y donde los negocios y las ventas fueron hechos y presenciados.  Y habiéndose dirigido a los ancianos, entre los cuales estaba Efrón, aunque parece que no era personalmente conocido por Abraham, les rogó que usaran su influencia con el dueño de la cueva y el campo para vendérselos para que le sirviera a él y a su familia como lugar de sepultura.

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