Un título de Dios utilizado por Daniel, aludiendo a Su eternidad. No puede ser separado de Cristo, porque en Dn. 7 el Señor recibe los dos nombres, el de Anciano de Días y de Hijo del hombre, y sin embargo el Hijo del hombre comparece ante el Anciano de Días para recibir el dominio, la gloria y el reino (Dn. 7:9, 13, 22). Es a la vez Dios y hombre (cp. Ap. 1 y Ap. 5).


Elija otra letra: