Redimiendo el tiempo. Esta expresión aparece también en la epístola a los Efesios, y parece insinuar a los fieles que estén en guardia para no irritar a los gentiles, ni provocarlos a la persecución. Recuerda, dice, los tiempos son malos; comportaos con prudencia; ganar tiempo, procurar la paz y permanecer en silencio. Esto fue escrito hacia el final del reinado de Nerón, el príncipe más cruel que jamás haya existido. (Calmet)

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