Todos estos que fueron escogidos para ser porteros en las puertas fueron doscientos doce, bajo los cuatro capitanes nombrados en el versículo 17. Estos fueron contados por su genealogía en sus aldeas, fueron registrados. en sus hogares cerca de Jerusalén, a quienes David y Samuel, el vidente, ordenaron en su oficio establecido, encargándolos de su deber oficial y haciendo hereditario el oficio.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad