y les dijo: Poned vuestro corazón en todas las palabras que hoy testifico entre vosotros, por medio de las cuales doy mi testimonio, que ordenaréis a vuestros hijos que guarden y cumplan todas las palabras de esta ley. Nótese que aquí se enfatiza nuevamente la obligación de impartir la instrucción de la Ley a los niños.

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