y tu simiente será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente, el oriente, el norte y el sur; y en ti y en tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra. Esta fue una maravillosa revelación de Dios, junto con una confirmación de la promesa mesiánica dada por boca de Isaac. La imagen completa muestra la comunicación ininterrumpida, la comunión íntima entre Dios y los creyentes en la tierra.

Los ángeles de Dios acompañan a los creyentes y los protegen en todos sus caminos, y los representan en sus dificultades y tribulaciones, trayendo a cambio la ayuda y protección de Dios desde el cielo. La escalera estaba en la tierra, donde yacía Jacob, aparentemente solo y abandonado, sin un pie de tierra que pudiera llamar suyo, pero en lo alto estaba el Dios todopoderoso, cuyas promesas nunca fallan. Fue en uno de sus primeros discursos que Jesús se refirió a esta visión de Jacob, Juan 1:51 . En la persona de Jesucristo el cielo y la tierra, Dios y el hombre, están unidos de una manera singular y maravillosa, y por Cristo, el Hijo de Dios encarnado, entramos en comunión con Dios.

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