¿Hay alguno entre las vanidades de los gentiles, sus ídolos vacíos, que pueda hacer llover? ¿O pueden los cielos dar lluvias? Dios, como el único Creador, el único Dios verdadero, es el único que puede dispensar lluvia y dar duchas como mejor le parezca. ¿No eres tú, Señor, Dios nuestro? Puesto que había enviado las terribles sequías bajo cuyas penurias la tierra gemía, sólo Él podía proporcionar alivio.

Por tanto, esperaremos en ti, porque tú has hecho todas estas cosas. Es este entendimiento el que se requiere de todos los hombres que estén en la debida relación con Jehová, el único Dios de misericordia.

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