ἡ πίστις σου σέσωκέν σε . Las breves oraciones de la narración han sido tejidas bellamente por el Sr. Longfellow en su pequeño poema del Ciego Bartimeo:

“Recuerda esas poderosas voces tres,

Ἰησοῦ ἐλέησόν με!

Θάρσει, ἔγειραι! Ὕπαγε·

Ἡ πίστις σου σέσωκέ σε!”

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Antiguo Testamento