El ideal práctico. Aceptación del régimen universal

1-15. Dios es un Dios de orden. El problema que el escritor se ha propuesto aún no está resuelto. Ha descubierto que la sabiduría, la cultura, el placer, son todos buenos, aunque, aunque los combinemos, todavía falta algo y no explicarán el misterio de la existencia. Al continuar buscando una regla de vida que lo lleve al bien supremo, se recuerda a sí mismo que Dios es un Dios de orden, y la sabiduría radica en adaptarnos a ese orden. Es en un momento designado por el Creador que la vida individual comienza y termina, y lo mismo es cierto para todos los eventos intermedios entre el nacimiento y la muerte que constituyen la suma de la existencia humana. Por tanto, todas nuestras empresas están sujetas a sus decretos inmutables.