Seré una dama para siempreSi consideramos que la ciudad de Babilonia tenía no menos de cien puertas de bronce macizo; que sus muros tenían 350 pies de altura y 87 de espesor; y que seis carros pudieran ir a la par sobre ellos; que fue defendida por el río Éufrates, y que estuvo abastecida de víveres durante muchos años; bien podría considerarse inexpugnable; y una ciudad como ésta podría, con menos vanidad que cualquier otra, jactarse de que continuaría para siempre, si es que algo humano pudiera continuar para siempre. Así que ella se glorió en vano en los versículos que tenemos ante nosotros; pero los profetas Isaías y Jeremías predijeron clara y particularmente la destrucción de esta ciudad. Vivieron hacia la decadencia del reino de Judá; y como predijeron el cautiverio de los judíos, también predijeron la caída de sus enemigos; y hablan con tanta seguridad del evento,

Vea al obispo Newton como antes. Podemos leer estos versos, Y dijiste, y c.- Bien has ni una sola vez establecidas estas cosas muy en serio: ni has recordado la última final de la misma: Isaías 47:8 . Por tanto, oye ahora esto, voluptuosa, que te sientas descuidada, que dices en tu corazón, yo, y nadie más [¿ quién sino yo? ].

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