Y sucedió que cuando Israel terminó de matar a todos los habitantes de Hai en el campo, en el desierto donde los perseguían, y cuando todos cayeron a filo de espada, hasta que fueron consumidos, todos los israelitas volvieron a Hai y la hirieron a filo de espada.

(k) Porque el fuego que habían puesto antes en la ciudad no era para consumirla, sino para indicar a Josué que habían entrado.

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