Significado. El clamor «¿Hasta cuándo, Señor?» no es una queja contra Dios, sino una súplica que reconoce su justa ira y anhela que su soberana misericordia la temple para con su pueblo.

Contexto. El Salmo 79 es atribuido a Asaf, ministro del culto en tiempos de David cuyo nombre encabeza una colección de salmos. La pieza retrata la devastación de Jerusalén y del templo, muy probablemente reflejando la catástrofe babilónica del 586 a.C. Los destinatarios son la comunidad del pacto humillada, que ve los muros caídos, los cadáveres insepultos y las naciones burlándose, y que se vuelve a Dios buscando explicación y restauración.

Explicación. El versículo dice: «¿Hasta cuándo, oh Señor? ¿Estarás airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?». El verbo hebreo detrás de «celo» (qin'ah) une el ardor del juicio con el amor exclusivo de Dios por los suyos; su ira no es un arrebato caprichoso, sino la respuesta santa del Pacto contra el pecado de Israel. La teología reformada subraya que esta disciplina procede de la mano soberana de Dios y, sin embargo, jamás anula su amor electivo: el «para siempre» que teme el salmista será respondido por la fidelidad que no abandona a su heredad. Orar «¿hasta cuándo?» es someterse al tiempo de Dios mientras se apela a su carácter.

Referencias relacionadas. El mismo lamento resuena en Salmos 13:1 y 89:46, y la imagen del fuego del celo divino aparece en Deuteronomio 4:24 y Sofonías 3:8. El Nuevo Testamento muestra la resolución definitiva: en la cruz, Cristo bebe la copa de la ira ardiente (Romanos 3:25-26), de modo que el celo de Dios contra el pecado y su amor por los elegidos se encuentran en el Calvario.

Aplicación práctica. Cuando la Iglesia o el creyente atraviesan tiempos de aparente abandono, este versículo enseña a llevar el dolor a Dios sin desesperar de su bondad. No minimizamos el pecado que provoca la disciplina, pero descansamos en que la ira que merecíamos fue agotada en Cristo; por eso oramos «¿hasta cuándo?» con esperanza y no con cinismo.

Para reflexionar. ¿Cómo cambia tu manera de orar en la prueba el saber que el celo ardiente de Dios contra el pecado ya fue saciado en la cruz a favor de los suyos?

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