Morir. Ya no contemplamos el genio de ese David que no haría daño a su perseguidor. ¡Qué cambio introduce una pasión vergonzosa en toda la conducta de un hombre! ¡Y cómo un paso en falso conduce de un abismo a otro! Proprium humani ingenii est odisse quem læseris. (Tácito) --- David ya no podía soportar la vista de un hombre al que había herido tan gravemente. (Calmet)

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad