Exceptuando la causa de la fornicación. Un divorcio o separación en cuanto a la cama y la comida, puede permitirse por algunas causas importantes en el matrimonio cristiano; pero aun entonces, el que se casa con la despedida, comete adulterio. En cuanto a esto, no hay excepción. El vínculo del matrimonio es perpetuo; y lo que Dios ha unido, ningún poder en la tierra puede separarlo. Véase de nuevo Mateo xix. 9. (Witham) --- El conocimiento del matrimonio es un lazo tan sagrado, que la separación de las partes no puede aflojarlo, ya que no es lícito que ninguna de las partes vuelva a casarse después de un divorcio. (San Agustín, de bon. Conjug. Cap. Vii.) (Bristow)

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