Adora su taburete. El arca de la alianza se llamaba, en el Antiguo Testamento, el taburete de Dios : sobre el cual se entendía que se sentaba, en su propiciatorio, o propiciatorio, como en un trono, entre las alas de los querubines, en el santuario. : a la que los hijos de Israel rindieron gran veneración. Pero como este salmo se relaciona evidentemente con Cristo, y el Nuevo Testamento, donde el arca no tiene lugar, los santos Padres entienden este texto del culto rendido por la Iglesia al cuerpo y sangre de Cristo en los sagrados misterios: en tanto como la humanidad de Cristo es, por así decirlo, el escabel de la divinidad.

Entonces San Ambrosio, l. 3. de Spiritu Sancto, c. 12., y San Agustín sobre este salmo. (Challoner) --- El último santo Doctor mencionado inculca la obligación de adorar a Jesucristo en la bendita Eucaristía, y refuta a los cafarnaítas, etc., Juan vi. (Worthington) --- Los judíos adoraban a Dios, mostrando un honor relativo, postrándose ante el arca, de la misma manera que lo hacen los católicos ante las santas imágenes.

(Berthier) --- Lo es. Septuaginta y algunos salterios, "él es santo". (Calmet) --- El hebreo es ambiguo. (Berthier) --- "Descubro cómo puedo adorar el taburete, ... sin impiedad. Cristo se hizo carne de María, ... y nos la dio de comer para nuestra salvación. Pero nadie come esa carne, hasta que primero lo ha adorado ". (San Agustín)

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