de modo que solo el Señor lo condujo a él, al pueblo de Israel, y no había ningún dios extraño con él. Siendo Jehová su único Ayudador y Resto, los hijos de Israel tenían la obligación de servirle solo a Él como Dios. Es un cuadro extraordinario que muestra el cuidado amoroso de Jehová al guiar al pueblo hacia la debida independencia.

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