Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Ciertamente en el fuego de mis celos, ardiendo con una ira de celo, he hablado contra el resto de las naciones y contra toda Idumea, que era particularmente prominente en su codicioso celo de Israel, 35: 10- 15, que han tomado Mi tierra en su posesión, reclamándola tranquilamente para sí mismos, con el gozo de todo su corazón, con alegría vengativa, con mentes despreciativas, para echarla por presa, vaciarla de todas sus riquezas y así hacer es una presa, o arrojándola como un bocado dejado para las bestias del desierto.

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