Entonces vinieron los magos, los encantadores, los caldeos y los adivinos y les conté el sueño, pero no me dieron a conocer su interpretación.

Esta es la confirmación de lo que hemos dicho anteriormente. Sabía por experiencia que era inútil pedirles a estos hombres que le contaran su sueño, así que aceptó lo segundo mejor y les informó del contenido del sueño. Tenía prisa y siempre podía consultar a Daniel más tarde. Pero aun así no pudieron ayudarlo. Es posible que no tuvieran idea de lo que significaba, porque no se mencionaba en sus libros de sueños babilónicos.

Pero es más probable que tuvieran una muy buena idea de lo que significaba y no se atrevieran a decirlo. Porque no era tan difícil de interpretar, para hombres acostumbrados a lidiar con sueños. Pero, ¿quién iba a decirle al rey lo que significaba y afrontar las consecuencias? (Incluso Daniel lo hizo con miedo). Nabucodonosor bien pudo haber creído que ellos no podían simplemente por la mala opinión que tenía de ellos.

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