También le darás las primicias de tu trigo, de tu vino y de tu aceite, y las primicias del vellón de tu oveja.

Ver. 4. Las primicias también. ] Plinio nos dice, a que entre los romanos tampoco nadie podía probar de su propio maíz, vino u otras frutas, priusquam Sacerdotes primitias libassent, hasta que los sacerdotes hubieran ofrecido las primicias y las hubieran utilizado.

a Plin., Hist., lib. xviii.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad