10. Tu nombre no será llamado más Jacob. Ya hemos dado el significado de estas palabras. El nombre anterior no es abolido, sino que se prefiere la dignidad del otro que le fue otorgado después. Se le llamó Jacob desde el vientre, porque luchó fuertemente con su hermano; pero después se le llamó Israel, porque entró en contienda con Dios y obtuvo la victoria; no porque hubiera prevalecido por su propio poder (pues había tomado valor, fuerza y armas solo de Dios), sino porque era la voluntad del Señor conferirle libremente este honor. Por lo tanto, habla en términos comparativos, mostrando que el nombre Jacob es oscuro e ignoble en comparación con el nombre Israel. Algunos lo entienden de esta manera: "No solo serás llamado Jacob, sino que se añadirá el sobrenombre de Israel"; sin embargo, la primera exposición me parece más sencilla: es decir, que el nombre antiguo, al tener menos esplendor, cederá su lugar al segundo. Lo que Agustín aporta es más aparente que sólido, a saber, que se le llamaba Jacob en referencia a su vida presente, pero Israel en referencia a su vida futura. Sin embargo, se considere establecido que se le dio un nombre doble al hombre santo, de los cuales uno era, con mucho, el más excelente; porque vemos que los profetas a menudo combinan ambos, marcando así la constancia de la gracia de Dios desde el principio hasta el fin.

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