Ni la plata ni el oro ni el vestido de nadie he codiciado.

1. Pablo no era codicioso. Él no estaba en este trabajo por el dinero. No envió cartas en busca de donaciones.

2. No buscó tomar, sino dar. No cobraba por su trabajo. Sanó a los enfermos, echó fuera demonios, ayudó a los cojos, ciegos y sordos. Nunca cobró una tarifa por este trabajo.

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Antiguo Testamento