tentaciones ; pruebas adecuadas para desarrollar su carácter, y si se soportan correctamente, para mejorarlas. Dios no aflige ni expone a sus hijos a la tentación porque se complace en sus angustias o exposiciones, sino para su beneficio, para que sean más sabios y mejores; y aunque ninguna prueba o exposición en sí misma es gozosa, sino dolorosa, sin embargo, como son los medios, cuando se mejoran correctamente, de aumentar la santidad y la utilidad, deben recibirse no solo con sumisión, sino con gratitud.

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Antiguo Testamento