Quita el habla de los fieles De aquellos consejeros sabios y experimentados en quienes confiaban los grandes príncipes. Él, primero, les quita el don de la expresión, o les restringe su uso; para que no puedan expresar sus pensamientos con tanta claridad y fuerza como solían hacerlo. O, 2d, lleva los asuntos de sus empleadores a tales aprietos y dificultades, que no saben qué decir o aconsejar. O, 3d, Él les quita la comprensión, lo que debería sugerir y dirigir su discurso, como se indica a continuación. O, cuarto, les permite traicionar su confianza, y no hablar cuando deben, o hablar de otra manera de lo que deben, y usar su entendimiento y elocuencia, no para dirigir, sino para engañar y así destruir a sus príncipes y otros superiores.

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