El oído que escucha la reprensión de la vida El hombre que escucha y se deleita en la reprensión y el buen consejo que llevan a la vida; mora entre los sabios. De ese modo se hará sabio y será estimado como uno de ellos; o más bien, busca y se deleita en la compañía y la conversación de los sabios, por quienes puede ser amonestado; como, por el contrario, los necios, que aborrecen la reprensión, evitan y aborrecen la compañía de sabios y reprensores, Amós 5:10 . El que rehúsa la instrucción desprecia su propia alma, la cual con ello expone al peligro de la destrucción total, y así muestra su necedad; pero el que oye, etc., adquiere entendimiento con el cual salva su alma.

En hebreo, קונה לב, posee un corazón , que los hebreos hacen de la sede de la sabiduría. El temor del Señor es la instrucción , etc. Instruye a los hombres o los conduce a la verdadera sabiduría, de donde se dice que es el principio de la sabiduría; y antes que la honra O, el camino listo para honrar, tanto de Dios como de los hombres; es la humildad mediante la cual los hombres se someten a Dios y se someten a los hombres, lo que les hace ganar amor y respeto; mientras que el orgullo les procura el odio y el desprecio, tanto de Dios como de los hombres.

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