Oíd la palabra del Señor, etc. — Aquí el profeta comienza un tercer discurso, según los rabiosos; que es manifiestamente distinto del anterior, tanto en materia como en forma. Fue antes de predecir lo que sucedería en tiempos futuros, a modo de visión profética; aquí reprende a los del tiempo presente por los pecados que entonces reinaban entre ellos; los que provocaron a Dios a enviar sobre ellos y su posteridad los juicios predichos en el capítulo anterior.

La palabra controversia es forense, y alude a las acciones de juicios que una persona tiene contra otra por lesiones o daños recibidos. Así que aquí se representa al Todopoderoso entrando en juicio con los habitantes de las diez tribus por sus impiedades, como si fueran tantos daños a su honor, por los que exige satisfacción. El lector encontrará los mismos males objetados contra este pueblo por otros profetas.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad