Dales un útero abortivo: como castigo por haber expuesto inhumanamente a sus bebés a la muerte, sacrificándolos a sus dioses falsos; o por haberlos expuesto a la crueldad de los asirios, que los destruyeron en la guerra. El presente pasaje es sorprendentemente enfático. Pero debe considerarse más como una predicción de lo que iba a suceder como castigo de sus crímenes, que como una imprecación.

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