XLV.
JOSÉ SE RECONCILLA CON SUS HERMANOS, Y LOS ANIMA A ÉLOS Y A SU PADRE A HACER DE EGIPTO SU HOGAR.

(1) José no pudo contenerse. - La imagen que Judá había dibujado del amor de su padre por Benjamín, la idea de que al separarlos podría haber hecho morir de dolor a su padre, y la vista de sus hermanos, y especialmente de Judá ofreciendo soportar una vida de esclavitud a fin de para que Benjamín pudiera salir libre, dominó los sentimientos de José, y ordenó a todos sus asistentes que abandonaran el apartamento para que no hubiera ninguna restricción sobre él o sus hermanos cuando les dijera que él era el hermano al que habían tenido tan cruelmente años. Hace condenado a ser esclavo.

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