Y sucedió que al día siguiente, el espíritu maligno de Dios vino sobre Saúl, y él (e) profetizó en medio de la casa; y David jugó con su mano, como las otras veces; y [hubo] a jabalina en la mano de Saúl.

(e) Es decir, habló como un hombre fuera de sí, porque la gente abusó de esta palabra, cuando no podía entender.

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