Ciertamente ayer vi la sangre de Nabot y la sangre de sus hijos, dice el SEÑOR; y yo te pagaré en esta tierra, dice el SEÑOR. Ahora pues, tómalo y échalo en la tierra, conforme a la palabra del SEÑOR.

(h) Por esto es evidente que Jezabel hizo que tanto Nabot como sus hijos fueran ejecutados, para que Acab pudiera disfrutar de su viña más tranquilamente; de ​​lo contrario, sus hijos podrían haber reclamado la posesión.

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