REFLEXIONES

DESEO gracia para bendecir a mi DIOS compasivo, que mis llagas han estado muy lejos de mis pecados, y puedo decir verdaderamente a mi alma con uno de antaño: Sabe, por tanto, que DIOS te ha exigido menos de lo que merecía tu iniquidad. Tú, querido Jesús, eres herido por mis rebeliones y molido por mis iniquidades; sobre ti fue el castigo de mi paz, y por tus llagas he sido sanado.

¡SEÑOR! Concédeme las enseñanzas de tu SANTO ESPÍRITU, para que en todos tus tratos con los hombres no traiga reproche a tu causa, ni tenga diversos pesos y diversas medidas, sino una balanza justa, que es tu deleite. Y por todos los amalecitas y enemigos de mi salvación. ¡SEÑOR! dame fuerza y ​​santa resolución, para que mi ojo no perdone, por delicadas que parezcan, sino que por el brazo de mi Dios los corte en pedazos delante del SEÑOR mi Salvador.

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