REFLEXIONES

¡BENDITO JESÚS! que todas estas ordenanzas, estatutos y nombramientos de una dispensación sombría sean el medio en tus manos para conducirme a ti, en quien contemplo, por la enseñanza del ESPÍRITU, todas las ordenanzas, estatutos y sacrificios, teniendo su plenitud y terminación. Tú eres en verdad el Cordero matutino y el sacrificio vespertino. Tú eres CRISTO, mi Pascua, sacrificada por mí; dame, pues, la gracia de celebrar la fiesta, no con levadura vieja, ni con levadura de malicia y maldad, sino con pan sin levadura de sinceridad y verdad.

Que pueda estimar tu persona, tu favor, tus dulces comunicaciones de amor, mejor que todas las lunas nuevas y las fiestas de los más ricos goces terrenales. Tú mismo eres el día de reposo de mi alma, y ​​el único descanso con que haces descansar al cansado y ser su refrigerio. Y Jehová, concédeme que por ti pueda ofrecer a Dios de continuo, las primicias de mi corazón y de mis labios, dando gracias en tu nombre.

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