• 2 Timoteo 4:5

    Pero tú, sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista; cumple tu ministerio.

  • 2 Timoteo 4:6

    Porque yo ya estoy a punto de ser ofrecido en sacrificio, y el tiempo de mi partida ha llegado.

  • 2 Timoteo 4:7

    He peleado la buena batalla, he acabado la carrera; he guardado la fe.

  • 2 Timoteo 4:8

    Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, el Juez justo, en aquel día. Y no solo a mí sino también a todos los que han amado su venida.

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