• Apocalipsis 18:4

    Oí otra voz del cielo que decía: “¡Salgan de ella, pueblo mío, para que no participen de sus pecados y para que no reciban sus plagas!

  • Apocalipsis 18:5

    Pues sus pecados se han amontonado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus injusticias.

  • Apocalipsis 18:6

    Págenle tal como ella les ha pagado, y devuélvanle el doble según sus obras. En la copa que ella preparó, prepárenle el doble.

  • Apocalipsis 18:7

    En la medida que ella se ha glorificado y ha vivido en sensualidad, así denle tormento y llanto, porque dice en su corazón: ‘Estoy sentada como reina; no soy viuda, ni jamás veré llanto’.

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