Y ministraron delante de la habitación del tabernáculo de reunión con cánticos, hasta que Salomón hubo edificado la casa de Jehová en Jerusalén: y entonces sirvieron en su oficio conforme a su orden.

Esperaban en su oficio de acuerdo con su orden, que David, sin duda, por la dirección del Espíritu Santo, había instituido para una mejor regulación del culto divino.

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