Y di: Así ha dicho el rey: Poned a este hombre en la cárcel, y alimentadlo con pan de aflicción y con agua de aflicción, hasta que yo venga en paz.

Mete a este hombre en la cárcel. Acab, bajo el impulso de un vehemente resentimiento, recluye al profeta hasta su regreso.

Pan de aflicción ... agua de aflicción, es decir, la comida más pobre de la prisión. Micaías se sometió, pero reiteró en voz alta, en presencia de todos los espectadores, que el resultado de la guerra sería fatal para Acab.
 

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