Y a la genealogía de todos sus niños, de sus mujeres, de sus hijos y de sus hijas, en toda la congregación; porque en su oficio se santificaron en santidad;

Porque en su oficio establecido se santificaron a sí mismos. Esta es la razón asignada para mantener a las esposas e hijos con los ingresos del santuario: que los sacerdotes, retirándose de aquellas ocupaciones seculares por las cuales podrían haber mantenido sus hogares, se dedicaron por completo a las funciones del ministerio.

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