Entonces Moisés oyó al pueblo llorar por todas sus familias, cada uno a la puerta de su tienda; y la ira del Señor se encendió en gran manera; también Moisés se disgustó.

Moisés dijo al Señor ... Es imposible no simpatizar con sus sentimientos, aunque el tono y el lenguaje de sus protestas a Dios no pueden justificarse. Se encontraba en una situación sumamente angustiosa, con una multitud poderosa a su cargo, sin medios para satisfacer sus clamorosas demandas. Su conducta muestra cuán profundamente habían sido degradados y desmoralizados por una larga opresión; mientras que la de él revela un estado de ánimo agonizante y casi abrumado por una serie de las responsabilidades indivisas de su cargo.

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad