Oseas 11:1-12

1 “Cuando Israel era muchacho yo lo amé; y de Egipto llamé a mi hijo.

2 Mientras más los llamabaa más se iban ellos de mi presencia. A los Baales ofrecían sacrificio y a los ídolos quemaban incienso.

3 Pero fui yo el que enseñó a caminar a Efraín tomándolo por sus brazos. Sin embargo, no reconocieron que yo los sanaba.

4 Con cuerdas humanas los atraje, con vínculos de amor. Fui para ellos como los que ponen un bebé contra sus mejillas y me inclinaba hacia ellos para alimentarlos.

5 “No volverá a la tierra de Egipto sino que el asirio será su rey; porque no quisieron volver a mí.

6 La espada caerá sobre sus ciudades y destruirá sus refuerzos. Los consumirá en medio de sus propias asambleas.

7 Entre tanto, mi pueblo está obstinado en su rebelión contra mí; y aunque invocan al Altísimo, no lo quieren enaltecer.

8 “¿Cómo he de dejarte, oh Efraín? ¿Cómo he de entregarte, oh Israel? ¿Cómo podré hacerte como a Adma o ponerte como a Zeboím? Mi corazón se revuelve dentro de mí; se inflama mi compasión.

9 No ejecutaré el furor de mi ira; no volveré para destruir a Efraín porque soy Dios y no hombre. Yo soy el Santo en medio de ti y no vendré contra la ciudad.

10 “Caminarán en pos del SEÑOR. Él rugirá como león; sí, rugirá y del occidente los hijos acudirán temblando.

11 De Egipto acudirán temblando como pájaros; y como palomas, de la tierra de Asiria. Yo los haré habitar en sus casas, dice el SEÑOR.

12 “Efraín me ha rodeado con mentira; y la casa de Israel con engaño. Judá todavía divaga para con Dios, para con el Santo, quien es fiel.

CAPITULO 11

LOS BENEFICIOS ANTERIORES DE DIOS, Y LA INGRATITUD DE ISRAEL, QUE RESULTA EN CASTIGO; PERO JEHOVA PROMETE LA RESTAURACION AL FIN. El v. 5 demuestra que esta profecía fué pronunciada después de la alianza hecha con Egipto (2 Reyes 17:4).

1. Israel … de Egipto llamé a mi hijo—Bengel traduce: “Desde el tiempo cuando él (Israel) estuvo en Egipto, lo llamé hijo mío,” lo cual el paralelismo prueba. Así en 12:10; y 13:4, se usa “desde … Egipto” para significar “desde el tiempo de tu morada en Egipto.” Éxodo 4:22, también demuestra que Israel fué llamado “mi hijo” por Dios, desde el tiempo de su permanencia en Egipto (Isaías 43:1). Se ha dicho siempre que Dios guió, o sacó (no “llamó”) a Israel desde Egipto. Mateo 2:15, por lo tanto, al citar esta profecía, que se refiere típica y primordialmente a Israel, y antitípica y plenamente al Mesías, la aplica a la morada de Jesús en Egipto, no a su regreso desde allí. Aun desde su infancia, parcialmente pasada en Egipto, Dios lo llamó hijo suyo. Dios incluyó al Mesías, y a Israel por amor del Mesías, en un amor común, y por lo tanto, en una misma profecía. El pueblo del Mesías y él mismo son uno, como la cabeza y el cuerpo. Isaías 49:3 lo llama “Israel” a él. El mismo motivo general, el peligro del exterminio, hizo que el niño Jesús pasara un tiempo en Egipto, así como Israel en su infancia nacional (véase Génesis caps. 42, 43; Isaías 45:18; Isaías 46:3; Ezequiel 16:4; Jeremias 31:20). Así pues él y su Israel espiritual ya son llamados “hijos de Dios,” estando aún en el Egipto de este mundo.

2. Como los llamaban—los amonestadores por mí enviados. El “llamé” del v. 1 sugiere la idea de los muchos que serían “llamados” después por los profetas. se iban—en señal de desprecio (Jeremias 2:27). Baales—imágenes de Baal, levantadas en varios lugares.

3. guiaba en pieslit., “enseñé … a usar los pies.” Veamos una figura similar, Deuteronomio 1:31; Deuteronomio 8:2, Deuteronomio 8:5, Deuteronomio 8:15; Deuteronomio 32:10; Nehemías 9:21; Isaías 63:9; Amós 2:10. Dios los mantuvo como padre a párvulo, que incapaz de suplir sus propias necesidades, no tiene ansiedad por conseguir alimento, vestido, ni su desarrollo. Véase Hechos 13:18, que probablemente se refiere a este texto: los tomó por los brazos, para guiarlos de modo que no se extraviasen, y para sostenerlos, para que no tropezasen. no conocieron que yo los cuidaba—eso es, no supieron que era mi propósito restaurarlos espiritual y temporalmente (Éxodo 15:26).

4. Con cuerdas humanas—paralelo con “con cuerdas de amor;” no con cuerdas como las que se usan para guiar un buey, sino métodos humanos, como los que emplean los hombres para conducir a otros, como por ejemplo, un padre que ayuda a su hijito con cuerdas, enseñándole a caminar (v. 1). fuí … como los que alzan el yugo … llegué … comida—Así como el labrador humano a veces desata las correas que están bajo las quijadas, con las cuales se asegura el yugo al cuello del buey, y le pone delante el alimento para comer. Una figura apropiada de cómo Dios libró a Israel del yugo egipcio, y de cómo los alimentó en el desierto.

5. No tornará a … Egipto—eso es, para pedir auxilio contra Asiria (véase 7:11), como Israel hacía poco había hecho (2 Reyes 17:4), luego de haberse rebelado contra el asirio, al que habían sido tributarios desde los tiempos de Manahén (2 Reyes 15:19). En sentido figurativo “volverá a Egipto” (2 Reyes 9:3), eso es, a una esclavitud parecida a la egipcia; también muchos judíos fugitivos habían literalmente de volver a Egipto, cuando la Tierra Santa estuviese por caer en manos de los asirios y caldeos. el mismo Assur (asirio) será su rey—en lugar de tener reyes propios y a Egipto por auxiliar de ellos. porque no se quisieron convertir—Se negaron a “tornar” (espiritualmente), por lo tanto, en justa retribución, no volverían (corporalmente) a Egipto, el objeto de su deseo.

6. sus aldeas—Grocio traduce: “sus cerrojos (así Lamentaciones 2:9), eso es, los guerreros, que eran los baluartes del estado. Véase el 4:18: escudos por “príncipes” (Salmo 47:9). a causa de sus consejos—al adorar a los ídolos y confiar en Egipto (véase 10:6).

7. adherido a la rebelión—No solamente se rebelan, apartándose de mi, el “sumo bien” de ellos, sino que porfían en su apostasía. Aunque (los profetas) los llaman (a los israelitas) a dejar sus ídolos y a volverse al Altísimo, “ninguno en absoluto quiso ensalzarle.” Para honrar a Dios, deben abandonar su adherencia, su inclinación apóstata, deben elevarse hacia Dios.

8. como Adma … Zeboim—de aquellas ciudades, inclusive Sodoma y Gomorra, irreparablemente destruídas (Deuteronomio 29:23). Mi corazón se revuelve dentro de mí—con la más profunda compasión, como para no llevar a cabo mi amenaza (Lamentaciones 1:20; véanse Génesis 43:30; 1 Reyes 3:26). Así la frase se usa para indicar un nuevo cambio del sentimiento (Salmo 105:25). conmiseraciones—Dios habla de conformidad con los modos humanos de pensamientos (Números 23:19). El aparente cambio de Dios (quien no puede arrepentirse) está de acuerdo con su eterno propósito secreto de amor a su pueblo, para magnificar su gracia, después de la desesperada rebelión de ellos.

9. no volveré para destruir a Ephraim—eso es, no lo haré, como en tiempos pasados. La destrucción indicada en primer orden fué, probablemente, aquella llevada a cabo por Tiglatpilneser, el que, como aliado del rey judío Acaz contra Peca de Israel y contra Rezin de Egipto, despojó a Israel de Galaad, Galilea y Neftalí (2 Reyes 15:29). La referencia ulterior es a la larga dispersión aún futura, que tendrá su fin con la restauración de su pueblo por el Dios de la misericordia pactada, no por los méritos de ellos sino por su propia gracia divina. porque Dios soy, y no hombre—que no trato como el hombre haría, con implacable ira, bajo terrible provocación (Isaías 55:7; Malaquías 3:6). Yo no cambio, como el hombre, una vez que he hecho un pacto de amor eterno, como el hecho con Israel (Números 23:19). Nosotros medimos a Dios por medida humana, y por tanto somos lentos para creer plenamente sus promesas; éstas, sin embargo, pertenecen al residuo fiel, no al impenitente obstinado. en medio de ti—como tu Dios peculiar (Éxodo 19:5). no entraré en la ciudad—como un enemigo; como entré en Adma, Zeboim, y Sodoma, destruyéndolas totalmente, mientras que no te destruiré a ti totalmente. De modo similar Jerónimo: “Yo no soy uno tal como los moradores humanos en una ciudad, que se vengan cruelmente; salvo a los que corrijo.” De este modo, “no soy hombre,” y ”en medio de ti,” son paralelos con “dentro de la ciudad.” Aunque estoy en medio de ti, no soy como el hombre que entra en una ciudad rebelde para destruirla toda. Maurer inútilmente traduce: “Yo no vendré en ira.”

10. él bramará como león—con los terribles juicios sobre los enemigos de ellos (Isaías 31:4; Jeremias 25:26; Joel 3:16), llamando a sus dispersos “hijos” desde los varios países de su dispersión. se moverán azorados—formarán grupos en ansiosa agitación de apresuramiento. del occidente—(Malaquías 8:7.) Lit., desde el mar. Probablemente desde el Mediterráneo, inclusive sus “islas del mar,” y la costa marítima. Como el v. 11 especifica las regiones de Africa y Asia, así aquí, Europa. Isaías 11:11 es texto paralelo y se refiere a las mismas regiones. Sobre “hijos,” véase nota,Isaías 1:10.

11. como paloma—ya no “la paloma incauta” (Isaías 7:11), sino como palomas “que vuelan … a sus ventanas” (Isaías 60:8). en sus casas—(Ezequiel 28:26.) Lit., encima, porque los orientales viven casi tanto sobre sus tejados planos como dentro de sus casas.

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