Salmo 128:1-6

1 Canto de ascenso gradual. Bienaventurado todo aquel que teme al SEÑOR y anda en sus caminos:

2 Cuando comas del trabajo de tus manos serás feliz y te irá bien.

3 Tu mujer será como una vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos serán como brotes de olivo alrededor de tu mesa.

4 Así será bendecido el hombre que teme al SEÑOR.

5 ¡El SEÑOR te bendiga desde Sion! Que veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida.

6 Que veas a los hijos de tus hijos. ¡La paz sea sobre Israel!

Salmo 128

Las bendiciones temporales de la verdadera piedad. El capítulo 8 de Zacarías es virtualmente un comentario sobre este Salmo. Cf. el v. 3 con Malaquías 8:5; y el v. 2 con Levítico 26:16; Deuteronomio 28:33; Malaquías 8:10; y el v. 6. con Malaquías 8:4.

1. (Cf. el Salmo 1:1) cuando comieres—Léase: “Porque tú comerás …” Es decir, es una bendición vivir de los frutos de la propia industria de uno.

3. a los lados—o bien, dentro de la casa (cf. el Salmo 48:2). plantas de olivas—las que son especialmente exuberantes (Salmo 52:8).

5. En las bendiciones materiales los piadosos no se olvidan de las mayores bendiciones de la gracia de Dios, las que gozarán para siempre.

6. La vida larga corona todos los demás favores temporales. Como el Salmo 125:5, este se concluye con oración por la paz y la prosperidad para el pueblo de Dios.

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