Esta parte, en la que San Marcos dice que Cristo estaba en la casa, cuando la mujer vino a pedir en nombre de su hija, parece diferir de la narración de San Mateo, quien dice que los discípulos suplicaron a Cristo que la despidiera. porque ella lloró tras ellos; con lo cual él quiere decir que ella los siguió por el camino. Por tanto, estas diferencias aparentes pueden conciliarse fácilmente. La mujer vino a nuestro Señor cuando él estaba en la casa, y él, según San Mateo, sin responderle una palabra, salió durante el silencio: la mujer la siguió, y con su perseverancia obtuvo su pedido. (San Agustín)

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