¿Hipócritas? Nuestro divino Salvador, conociendo su malicia, y que era su deseo al proponer esta pregunta, volverlo odioso a la gente, o un carácter sospechoso al príncipe, les responde con estas severas palabras ... Otro motivo fue, dejar ellos ven que los secretos de lo más íntimo de sus corazones estaban abiertos para él, y así los inducen a convertirse de su maldad; porque, ciertamente, si percibían que él podía leer sus corazones, debían de allí concluir que era algo más que humano.

Esta severa reprensión, según San Juan Crisóstomo, muestra que es mejor para el hombre que Dios lo castigue aquí en esta vida, que lo perdone aquí para castigarlo en el futuro. (Tostatus)

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