Y cuando pasaron los días de su luto, cuando el solemne luto oficial por Jacob había llegado a su fin, José habló a la casa de Faraón, a los oficiales de la corte del rey, porque como todavía estaba de luto, no podía comparecer ante Faraón en persona, diciendo: Si ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que hables a los oídos del Faraón, diciendo:

Continúa después de la publicidad
Continúa después de la publicidad