Y si un alma peca y comete alguna de estas cosas que los mandamientos del Señor prohíben; el caso anterior fue de omisión, el presente caso de comisión; aunque no lo supiera, no se diera cuenta o no se diera cuenta de la pecaminosidad del acto tal como se estaba haciendo, sin embargo , es culpable y cargará con su iniquidad. Al quebrantar un mandamiento del Señor, había infringido algunos de los derechos soberanos del Señor, y la culpa recaería sobre él hasta que se hiciera la expiación,

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