A medida que se lee este capítulo, al principio parece estar fuera de lugar o fuera de lugar. Sin embargo, indudablemente no es así. El hecho de que no podamos ver claramente la conexión no justifica su omisión ni nos da ningún motivo para colocarla en otro lugar.

En él se hizo provisión acerca del aceite y los panes de la proposición. Por las que parece que habiéndose completado la recolección de la cosecha y arreglada la fiesta de la misma, al dar las leyes se les recordaba así las pretensiones. de Dios sobre sus productos, especialmente en los dos asuntos que indicaban su responsabilidad de portar la luz y su privilegio de comunión.

Aquí también tenemos un fragmento de historia. Es la historia del blasfemo sobre quien cayó el castigo. Puede ser que se haya insertado aquí por haber ocurrido durante el período de promulgación de las leyes.

En cualquier caso, el punto enfatizado es que si por alguna razón un extraño toma su morada dentro del círculo del gobierno divino, está sujeto a las leyes del mismo. Entre el pueblo bajo el reinado de Jehová, tomar Su nombre en vano fue una ofensa sumamente atroz, y el hombre culpable de ello sufrió el castigo extremo.

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