Amón tenía veintidós años cuando comenzó a reinar.

Amón

El breve reinado de Amon es sólo una especie de anexo miserable e insignificante al de su padre. Como tenía veintidós años cuando comenzó a reinar, debió haber presenciado el arrepentimiento y el celo reformador de su padre, si, a pesar de todas las dificultades, asumimos que esa narrativa es histórica. Sin embargo, en esa facilidad, el joven no se vio afectado por la última fase de la vida de Manasés y se lanzó de cabeza a la carrera de las primeras idolatrías del rey.

“Caminó en todos los caminos por los que caminó su padre, y sirvió a los ídolos a los que sirvió su padre, y los adoró”, lo cual fue aún más extraordinario si los últimos actos de Manasés habían sido destronar y destruir a estos dioses extraños. Incluso "multiplicó la transgresión", de modo que en el reinado de su hijo encontramos cada forma de abominación tan triunfante como si Manasés nunca hubiera intentado detener la marea del mal.

No sabemos nada más de Amon. Al parecer, solo reinó dos años. Es el único rey judío que lleva el nombre de una deidad extranjera, una egipcia. Para obtener imágenes del estado de cosas en este reinado, podemos mirar a los profetas Sofonías y Jeremías, y se ven obligados a usar los colores más oscuros. ( Dexter Farrar. )

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