Diez bueyes gordos, veinte bueyes de los pastos y cien ovejas, además de ciervos, corzos, barbechos y aves cebadas.

Ver. 23. Diez bueyes gordos ... y aves gordas .] Lectissima quaeque altilia; pero no con el lujo y la gula como los diversos emperadores romanos. Antonio, que luchó con Cleopatra en el gasto pródigo en un banquete, y escribió, o mejor dicho vomitó un libro de sus propias intemperancias. Geta, el emperador, ordenaba que se sirvieran sus platos por orden alfabético, es decir, anserem, anatem, aprum; aliquando fasianum, farra, ficus; aliquando pullum, pavunem, perdicem, etc.

a Calígula le doraría el pan. Bien podría decir Nasica de Roma, cuando nada tan lujoso, Stant moenia, ruunt mores; Los muros se mantienen en pie, pero las buenas costumbres han caído al suelo y han sido abolidas. No fue así en Jerusalén en los días de Salomón.

a Bruson., lib. iii. gorra. 1.

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