El viento solano se lo lleva, y se va, y como tormenta lo arroja de su lugar.

Ver. 21. El viento del este se lo lleva ] Deus subito et severo suo iudicio (Lavat.). Dios, por su juicio repentino y severo, lo apresura a irse al lugar de tormento, sin la menor esperanza de enmendarse o terminar.

Y se va ] Pero con la mala voluntad que siempre tuvo Lot fuera de Sodoma; Adán del paraíso; los jebuseos de Jerusalén; el mayordomo injusto fuera de su oficina; el diablo de lo endemoniado.

Y como lo arroja una tormenta ] Turbinat eum, lo arroja como una pelota a un país lejano, como si fuera arrastrado por un torbellino feroz, o si hubiera servido de pasatiempo para las tempestades.

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