Y se dijeron unos a otros: Pongamos un capitán y volvamos a Egipto.

Ver. 4. Hagamos un capitán. ] Así procedieron de mal en peor. Las pasiones, como cuerpos pesados ​​que descienden de colinas empinadas, una vez en movimiento, se mueven y no conocen más suelo que el fondo. No se sabe con certeza si este pueblo los nombró capitán, con tal propósito; pero, sea cual fuere su intención de hacerlo, recae sobre ellos, como si lo hubieran hecho. Nehemías 9: 16-17

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